sábado

MALDOROR Y LA PITONISA.

Todas las vertientes se confundieron,
como el cuerno de los ángulos impíos,
al descubrir la traición de la meta.
Caballos negros danzan en tus días,
caballos blancos vuelan por mis noches,
siempre a contraluz de nuestros espacios
y la calma enmudece la garganta.
Merodeando, lunas por los aljibes
y ventiscas por las claras angustias.
El adagio de Mahler, si no vuelves,
dormirá, como el canto de tu pulso,
como la condena del desahuciado.
De vuelta a nuestra tierra, sin tu arrimo,
cómo saber qué nos une y separa,
la grieta por donde llegó el recelo,
la claridad de tu última palabra.

2 comentarios:

ALMA dijo...

como resuenan cada una de tus palabras,
no me siento sola...
sigues aquí para leerme..

GRACIAS

un beso..infinito

ALMA

Minerva dijo...

Me he demorado en responderte, claro que te leí desde el primer momento.
He estado naufragando todo este tiempo en busca de mi lenguaje poético... parece que todas mis palabras últimamente han salido del oráculo y cuento historias, expreso pensamientos e ideas todas con una conclusión o moraleja. No sé si ese sea mi estilo, sea lo que sea lo dejo fluir...
" Qué más da, si sigue el miedo al vacío,
volar por el entorno, o la emergencia"
Besos