domingo

TOTS ELS CAMINS A CASA DORMEN.

Pogué ser el principi d'un llarg encontre, però fou un desideràtum,
un eclipsi lunar. Com ara sabem, la carn dels penitents és el cos excessiu, 
la cerca de l’evanescència. De la pau a la por torna cada primavera 
l’adolescència famolenca. Llavors teníem, amb l’infern
de front, la tendresa sòrdida i oculta sota l'horitzó. Era la porta per
on fugíem de velles alcoves amb forrellats, sense sol, i de les mirades 
temoroses del contrallum. Alertes si fos necessari, estesos a assecar
els cors, érem atalaiant els incerts futurs que projectaven la llibertat, 
trepitjada durant  llargs anys d’ombres. I cert; era perillós bategar
i encongits ens cobríem amb sacrílegs barrets, pregàries buides des
del fons de la maresma del dubte. El senyor dormia i les urgències 
cegues transitaven pels camps. Qui sap en quin racó vam aparèixer, 
com si fórem un dasein deixat de la mà de Heidegger, aquell
exacte testimoni del poeta fronterer remugant entre les ombres.
Tot com un presagi, amb les teues mans insomnes, i sense saber
que fer amb la joventut que va ser el meu recer, i la teua pell.
Molt després, a deshora, em vaig adonar que l’admiració
que professava cap a l’amic no era mes que el ocult desig
de ser posseït. Els espais imprudents, com aquells petons
que il·luminaven el teu somriure i els meus llavis, qui sap qui
ara els guanya i ens perd, doncs la teua absència ens deixa
com una mar sense vaixells, com la nit enamorada del dia
i els oblidats núvols del trànsit, el camp infinit o el cor sense
desvaris. Tot eren seqüències de naturalesa morta (Omnia
mors aequat) per a nosaltres, mentre que el fascio enalteix a Giotto.


viernes

EL POEMA COMO ATAJO.



De acuerdo con Mukarovsky, el poema más importante que en tanto que signo represente y simbolice una realidad, es que realice una mediación, un consenso cognitivo entre el emisor y el receptor, pudiendo adquirir una autonomía la palabra respecto a su significado en el habla. La consecuencia es que a mayor autonomía de significado mayor reducción de comunicación entre emisor y receptor dado el alto grado de unicidad que todo constructo, tanto emisor como receptor, son en sí mismo. Es lo que Mukarovsky distingue como la realidad ontológica que son el emisor y el receptor y la realidad intencional que establece el texto poético en un intento de aproximación comunicativa entre ambos y que en algunos casos puede tan solo reducirse a un conjunto abstracto de valores.

jueves

LAS VERDADES DEL BARQUERO.

Si como advierten las últimas corrientes psico-filosóficas no hay hechos, lo que hay son interpretaciones, sabemos lo que nos hacen o dejan saber. En la mayoría de casos la verdad que triunfa es la que tiene mayor apoyo del poder comunicacional, y éste, obviamente del capital, lo que presupone un mayor interés por parte de sus administradores. De ahí que el trabajo de la hermenéutica no deja de ser un tanto utópico respecto a lo que debería ser y mediante la deconstrucción del texto o signo de representación de hechos, debería de tratar de resaltar las contradicciones y exponer las posibles verdades, o decidirse por una, y que sea lo que dios quiera.

domingo

CHE SARÀ, SARÀ.

Y te rindes en pleno éxtasis con mi reclamo. Y todo parecen luchas 
latentes, misteriosas, que anuncian tantas miradas furtivas que vienen 
del futuro.No es que suframos un desajuste, será que todo cambia 
y en la próxima vuelta de la noria iniciaremos el tramo final. Así fue
siempre, cabalgasteis mis íntimos deseos, haciéndoos cómplices 
de las más grandes obstinaciones. Me hicisteis conocer la cara 
y la cruz del cuerpo sin importaros el dolor del desgarro de mis carnes, 
abriéndose para que cupierais, queriendo compensar el vacío que 
nos cegaba las carnes cuando se manchaban con el sabor del éxtasis virgen,
Bien: Al menos ya sabes que hay ocasiones, las menos, que soy tan fuerte
y diverso, tan otro, que parezco un sueño banal y feliz. Che sarà, sarà.

jueves

PERO, ¿HIJOS DE QUIEN?



            Por entonces se trataba de querer ser mediante la voluntad de estar.
Y así tuvimos que llorar, angustiados por la duda, después de tantas 
miradas oblicuas. Pero, no es que hubiera muerto, era que tan solo
 pasaba a ser un sueño confuso de mí mismo, inocente y desaparecido
 en las infinitas moléculas, de extraños rostros que pacientes esperaban 
formar un nuevo cuerpo infantil, un día. Habría que decir que no siempre 
la vida ha sido un desierto y tendría que confesaros que me he dedicado 
a cosas importantes, justo por donde, más pronto que tarde, nos perdemos. 
Como sabes, me lo hizo ver Magritte y su A friend of order.
Hace tanto tiempo que llegaron sus veleros sin banderas ni armas
Venían llenos de gente de lucha y miseria, y en la cara el dolor
de los cantos morunos, apátridas. Nos dieron poco tiempo para esconder
nuestros ríos, rehogar los bosques y esconder nuestra larga memoria.
Poco más pudimos  hacer. contemplarlos bajo el dulce sopor de agosto
y fornicar con todos, consintiendo que eligieran el sexo que querían
que fuéramos y darles a conocer las mil caras del placer, revueltos entre
requiebros y quebrantos, esperando que la misma aventura los trajo
un día de sol, otro  de tormenta se los llevara lejos. Pero ya nunca 
supimos de quien éramos hijos, ni si teníamos  historia, ni de dónde veníamos. 
Todavía hoy, documentalmente libres, miramos su herencia extrañados
y de frente. Hacía poco tiempo que habíamos dejado aquella curva maldita,
onde todo lo que fue nuestro se desvaneció sin el fruto del placer, del coito
libre de la selva, la ausencia de ataduras, y tampoco el consuelo de sembrar
tu vientre en barrecha. Así fue que me dormí entre tus piernas ¿Cómo no
perdernos en la maraña de madres sin hijos y extraviar a dios en las
sinuosidades de la apologética Hallelujah.What a wonderful world.

lunes

VINIENDO DE AQUEL LARGO VIAJE A NUESTROS ORÍGENES.

Pudo ser el principio de un largo y sinuoso encuentro, aunque
fue un desiderátum, un eclipse lunar. Como ahora sabemos,
la sonrisa de los penitentes es el cuerpo excesivo, la búsqueda
de la evanescencia y desde la paz el miedo vuelve cada primavera
como una nueva adolescencia hambrienta. Entonces teníamos,
con el infierno de frente, ternura sórdida y oculta bajo el horizonte.
Era la puerta por donde huíamos de viejas alcobas con cerrojos,
sin sol, y de las miradas temerosas del contraluz. Alertas y atentos
por si fuera necesario, extendidos a secar los corazones, éramos
amantes de los inciertos futuros que proyectaban la libertad, pisada
durante largos años de sombras. Y cierto; era tan peligroso latir
que encogidos nos cubríamos con sacrílegos sombreros, cánticos
y oraciones vacías desde el fondo de la marisma de la duda.
El señor dormía y las urgencias ciegas transitaban por los campos.
Quién sabe en qué rincón aparecimos, como si fuéramos los dos
un dasein dejado de la mano de Heidegger, adornado con el exacto
testimonio del poeta fronterizo, rumiante entre las sombras.
Todo como un presagio, con tus manos insomnes, y sin saber
qué hacer con la juventud que fue mi refugio, para mi piel.
Tiempo después, a destiempo, me di cuenta que la admiración
que profesaba hacia algunos no era más que el oculto deseo
de ser poseído. Los espacios imprudentes, como fueron aquellos
besos que iluminaban la sonrisa de mis labios, quién sabe quién
ahora los gana y nos pierde, pues tu ausencia nos deja limpios
como un mar sin barcos, como la noche enamorada del día
y las olvidadas nubes del tiempo, el campo infinito o el corazón
sin desvaríos. Todo eran secuencias de naturaleza muerta
(Omnia mors aequo) para nosotros, mientras que el fascio
ensalzaba a Giotto. Si quieres o no, aunque millones de seres
pululen y sobrevivan, también ahora, nosotros cada día,
aventureros como somos, iniciamos la pelea buscando
quién sabe qué, hasta que fatigados de vivir, invadidos
por la tristeza concluyamos que todos los caminos conducen
al lugar de dónde venimos huyendo. ¿Qué podemos hacer?
De hecho cuando no sueño no está claro si soy hijo, padre,
hombre o mujer; y sabes que puedo ser tu hombre, si quieres
tu mujer, la puta excelente, el amante del pene de hidra,
incluso tu madre. Desde el origen del mundo soy la fuente
del placer y nací para cubrir todos los deseos que dan la luz
a tus impresiones y raíces a tus sentimientos y a nuestras ansias
que dormirán satisfechas hasta la muerte en nuestros brazos.
Tal vez si fuera posible ser la parte que me falta y poder quererme,
de repente las refrescantes sugerencias funcionales de tu diseño
desenvuelto y el confortable encanto de tu transparencia,
casi nunca armónica con mis deseos, nos sentiríamos como
una zarabanda, al menos como unas suaves xaconas de Tomasso.
Quizá, porque los motivos florales y alocados que rizan
el encaje de tu lencería suman la espalda a tus pechos y muestran
tus delirios, o porque la depurada línea que sondea el perfil

inquieto de tus muslos son las columnas que nos mantienen vivos.

domingo

PERO MCLUHAN NO LEYÓ A PELLEGRINI.

Nunca sabremos si fue el amor o la palabra que lo nombra,
pero contemplamos la travesía como un amor provisional.
Tú desde el recuerdo, yo desde la esperanza. Como siempre,
fui un aborigen de la pena y el hambre. Fue tu blusa,
niebla sin piel, como el día corto, enojado y deseante,
como la propia noche leve del asombrado moribundo gris,
la que se acomodó a tus pechos y desató un requiebro,
eludiendo tu sonrisa, y la libertad en precario de la estancia
donde vinieron a reposar nuestras prófugas identidades.
Algo sucedió, desmedido y tosco, la tarde que rozó tu verbo
la serenidad del último beso, la luz que la sal refleja.
Establecimos contornos, distancias, y quedamos frente a frente;
las pasiones obscenas viajaron como agua a la deriva,
temerosas, rebeldes, acopiando aprecios, referentes veladas,
y tu adiós fue tan plano que no volvió, segó el horizonte.
O puede que, de nuevo prójimo, solo fui un atavío invernal.

jueves

SATURNO Y LA TRAVESÍA DEL SINAIA

«Porque no es lo que importa llegar solo ni pronto
sino llegar con todos y a tiempo».
León Felipe

La envidia de la muerte os va tragando y devora
mis recuerdos. Es como si me despertase trenzado
y a caballo del cansancio, las miradas tránsfugas
y la vigilancia del beso que duerme, de la caricia
que reiteradamente muere dormida, insensible.
Tanta mar por medio, dueños de las tres dimensiones
os dejaron desnudos frente al odio de la vida,
del llanto y las candilejas, abriendo el debate.
¿Cómo separar lo que hicisteis de lo que sentíais,
tan libres fuisteis? Qué titánicos quedan hoy
vuestros hechos y mis palabras qué pobres, pero
aún sois el contrafuerte de nuestra vida, el aderezo
imprescindible, y vuestro destierro nos deja como
una caricia que golpea y nos invita, nos devuelve
a los orígenes, a la obscenidad del sufrimiento,
al dolor de la brasa, sangre cuajada, oscuro fermento
de nueva vida frente al leviatán enajenado, mutilado.
Sois la supervivencia del mito que vuelve en cada parto.

miércoles

HOMENATGE A MIGUEL HERNÁNDEZ

Ahir, 28 de Març va ser l'aniversari de la mort de Miguel Hernández. Tal vegada no es pot fer més del que es fa per part dels responsables polítics i socials. Són mals temps per a aquesta classe de reivindicacions i homenatges. Jo reconec que em rellisquen molt els aniversaris de tot tipus, que els meus records i sentiments circulen una mica eixelebrats i sense data, Però per múltiples motius, Miguel ha sigut i segueix de company en moltes circumstàncies que van més de la seua obra poètica. Però en aquesta ocasió he de confessar que en llegir ahir que era el seu aniversari, vaig recordar un poemilla que vaig escriure en la presó, quan tenia l'edat a la qual va morir Miguel, de manera que ho he rescatat per als qui no ho coneixíeu.


Estimat Miguel,

Fa una estona han tocat silenci
m´he quedat sol a cel.la.
Van a fer-te un homenatge.
Estudiosos poetes eloqüents parlaran de la teua obra
i cobriran la teua vida.
Xicots entusiasmats et deixaran flors
i potser et dedicaran una plaça al teu poble.
Ja veus, van a coronar-te.
Discursos, estudis, homenatges, records, dedicatòries...
T´ha arribat la glòria Miguel, la glòria.
Als homes sense adjectius els fan un monument
o els fiquen a la presó.
Tan se val.
Mentrestant, els ramats que tu cuidaves
i les terres que jo he solcat
sembla que son dels mateixos.
Fins i tot, les presons són les mateixes i els que les moren també.
Ja saps el que passa.
Paraules, paraules, paraules... i musiquetes.
No t´enfades i acut, si pots.
No tot serà xanguet.
Des de la presó,

un abraç, Miguel.

jueves

Del Big Bang al Big Crunch. (A la recerca del subjecte perdut) ( Fragment II).

Ja sé que allò que és nostre són els mims rivetejats 
que púdica cobreixesamb una brusa llarga de punt blau xinés de cisa americana, i que no cal desesperar si no arribem al vell èxtasis. Ja veus, tot això nosaltres que tant ens vam voler. doncs no sempre, ja ho saps massa bé, la forma es conforma al fons de manera que siguen 
la teua meitat i la meua gana la recerca de tot allò complementari, mes enllà de la teua pell, 
i no passar mai a ser record ni futur, solament llum. 
El tresor verge que guarda els teus secrets, recobert 
de normes, atrinxerat en fronteres desapassionades, transcendint inhibicions, propiciant l'assalt més enllà 
de la invasió que planegem, cada pas de cada dia, 
sobre els confins del teu reducte per què l'herència 
de futur administrés la possessió com si ella fos la sorra verge d'ocre translúcid i tu,encara excessivament dona, fores un dia deessa bruixa, després mare i amant 
i encara que et resisteixes, verge inconscientment gestant i promíscua.

domingo

DEL BIG BANG AL BIG CRUNCH. (A la recerca del subjecte perdut) (Fragment)

Aleshores dorms nu i com prostituït, i com el pacient Job, prefereixes que Jehovà tinga raó i malviure baix la falda del mascle que et proveeix d’un rosegó, d’una carícia o d’un pene. Però vam descobrir al fons de les nostres pupil-les, des de l'encaix perfecte dels nostres cossos, curulls per l'acompliment de l'amor, conjugat en besada i el ritual gemec, sense sospites ni garanties, de tu a tu devorant-nos, cobrint la pell de pètals captius i flors del taronger, fins que l'aurora dissol les ombres i engalana la teua cara. Tot, amb tal de reconèixer-nos.

sábado

DE REPENTE, LA VIDA.

Siempre supimos que sería difícil conocer un poco más
de nuestro mundo sin saber de sus raíces y pertenencias.
Lo creímos tan nuestro que apenas lo vivíamos, diferentes
como somos, incluso cuando no hay tiempo para saber
por qué nos perdemos en las diferencias y sus contrarias.
La sospecha de aquel mundo posible, siempre a mano,
ha trastornado nuestra quietud y aún sugiere que generemos
la suerte que diese noticia, no de lo que éramos, que jamás
nunca lo hemos sabido, menos aún de buscar la frontera
entre las excepciones y las reguladas normas. ¿Había lugar?
A duras penas, de lo que queremos ser. Humilde dialéctica.
O pacientes roces con los que construimos nuestra inercia.

LAS DELICIAS SOBREVENIDAS.

Nadie nos dio permiso para vivir a oscuras
y deslizarnos suaves sobre los recuerdos,
motivados y estimulados a emprender el esfuerzo.
¿Quién pudo perdonar a nadie sin sumergirse?
Por eso abrimos la puerta a la hipocresía,
a la apariencia, reforzamos y estilizamos
la mentira, abrazándonos a la corrupción
y al vicio (para qué negarlo, nos pudo el morbo)
y así encontrarnos con tantas razones nobles
para seguir viviendo y ninguna para morir.

miércoles

TRADICIONES.

Quieren morir de viejos, como siempre se ha hecho,
muy arrugados y con orden. La mar no es más que agua
y el valle, tierra y piedra. Son  planos, como el desierto
mítico, enjutos como el esparto, ordenados como la muerte
y pretenden tener una larga vida. Cuando tienen que explicar
alguna maldad, de las que hacen diariamente, buscan
el pretexto del mal de poniente, cuando no de la herencia.
Es la ley eterna de Abraham y Job que nos obliga
en silencio a servir a la comunidad de la cual se sienten
más que amos, caciques. Nacen, se aparean y mueren
con su verdad, la de siempre, inmensa, inagotable, de la que
huimos desesperados. Y nos persiguen como fantasmas.
Nunca quisimos ser ellos, ni tampoco eludirlos, para no matarlos.

lunes

LA MEMORIA Y EL VERBO.

Sí, fue una aventura abandonar la cuna y encontrarnos,
en el instante cero de nuestra historia, envueltos y escondidos
en las dimensiones ocultas, hasta intuir que, para saber de ti,
tan lejos tus besos, tuve que amar a tu dilecto, descanso
de tus labios. Qué delirio de verbo y qué largo el camino
para tan corto proyecto. Fueran tantos saltos meditados,
del sentido a la significación, que no hay códigos, ni tan sólo
coincidencias en el amaneramiento de un mismo origen
y quizás te buscarás un día en la roca, el agua o el aire.
Ningún miedo. Dónde sea que quieras andar, el final será
tan imprevisible y triste como una pasión farragosa,
resuelta a morir de vieja, reconfortada por el deseo, la mentira,
y el secreto  de confesión. Los cementos tiernos que unen. 

TESTIGOS.

Había razones de toda índole y énfasis para vivir.
Por eso cuando te vimos, tan dentro de ti mismo,
ambos supimos que éramos amigos y viejos.
Y no solo por tanto como nos preguntábamos,
también porque todos queríamos, aún entonces,
ser una obra abierta. Quien sabe hacia dónde.
Así tan formales, comprobamos el contenido
y la pertinencia del testimonio abierto de quien,
tan insensato como estratega, tuvimos que amar,
virgen y somnoliento sobre el burdel de la vida.
Guerra de posiciones, diría la profesora, molesta,
despreciando la periferia y la extensión del amor.
¡Tantos y tan heterogéneos caminos para llegar aquí¡

domingo

EN EL URINARIO.

Cada vez es más incierto que la historia nos enseña a vivir.
Durante centenares de siglos nos habéis hablado del mundo,
de cuanto nos rodea y desconocíamos. Iniciamos así
un largo camino hasta saber las formas y las entrañas
de todo lo que nos podía interesar para sobrevivir.
Desde el más distante punto de luz del infinito universo
hasta esta pequeñísima bacteria que me contempla,
asustada, por si meo encima y provoco su diluvio universal.
Todo lo habéis perfectamente ordenado y cuantificado.
¿Y os asustáis si ahora nos miramos, hablamos de nosotros,
y nos preguntamos: quién soy, qué hago aquí, a qué he venido
y dónde voy? Se diría que sois dioses. O puede que solo amos.

sábado

SOLIPSISMES LOW COST (I)

Fa temps arribaren velers sense bandera ni armes. Venien plens de gent, de lluites i misèries i en la cara arrossegaven el dolor i la mirada dels apàtrides. Ens van donar poc de temps per tapar els nostres rius, ofegar els boscos i amagar la memòria. Poc més vam poder fer que contemplar el dolç sopor de les tardes d'agost, fornicar amb alguns d'ells i consentir que triaren a canvi de qui sap què. La mateixa aventura que els dugué un dia de sol, un altre de tempesta se'ls emportà. Mai sabérem de qui eren fills, ni si tenien història, ni d'on venien. Aleshores els miràrem estranyats; però gaire mai no ens atrevirem a mirar-los als ulls. Potser perquè només feia dies que havíem deixat aquella corba en la qual tot es va esvair. Van poder tastar el fruït del plaer del coit de la selva, de l'absència de lligams i del vellíssim sembrat a barreja. Encara que pogué ser el principi d'un llarg encontre, fou just un desideràtum, que, com l'eclipsi lunar, torna cada primavera. Una adolescència famolenca amb l'horror de front, amb la tendresa sòrdida i oculta i on l'horitzó només és la porta de fugida. Les alcoves amb forrellats, sense sol i les mirades planes, anodines, temoroses del contrallum, alertes. Estesos a assecar els cors, atalaiant els incerts futurs, projectaven la llibertat trepitjada. Durant aquells anys era perillós bategar i, encongits, ens cobríem amb les pregàries buides, nedant a la maresma del dubte. El senyor dormia i les urgències, cegues, transitaven els camps i camins. Qui sap en quin racó vas aparèixer tu com un presagi. Les teues mans insomnes, sense saber que fer amb la teua joventut. Va ser el meu recer la teua pell, el teu espai imprudent, com aquells petons que il·luminaven el teu somriure i els meus llavis. Qui sap qui ara, ens guanya i ens perd, doncs la teua absència ens deixa com una mar sense vaixells, com la nit enamorada del dia, els núvols oblidats del trànsit, el camp infinit, o el cor sense desvaris. Seqüències de naturalesa morta per a nosaltres, si vols, encara que milions d'éssers pul·lulen i sobreviuen en cadascuna d’elles. També ara, nosaltres, cada dia, aventurers com som, iniciem la brega buscant qui sap què, fins que, fatigats  de viure, envaïts per la tristesa concloguem que tots els camins condueixen al lloc d'on hem fugit. De fet quant no somie no està clar si sóc fill, pare, home o dona. Tal vegada si fóra possible ser la part que em falta i poder voler-me. De sobte els refrescants suggeriments funcionals del teu disseny desimbolt i el confortable encant de la teua transparència, són sempre harmòniques amb els meus desitjos. Potser perquè els motius florals esbojarrats que arrissen l'encaix de la llenceria i que lliga l’esquena als teus pits, mostren vaporosos els teus deliris, o qui sap si per una llarga depurada línia que soldeja el perfil inquiet de les teues cuixes. Ja sé que allò que és nostre són  els mims rivetejats que púdica cobreixes amb una brusa llarga de punt blau xinés, de cisa americana i que no cal desesperar si no arribes i jo trobés el meu plaer. Ja veus, tot això, nosaltres, que tant ens vam voler.

miércoles

EL RIESGO DE LA DIVINIDAD.

Hubo sus más y sus menos. Recuerdo que al mirarnos, alguien comentó que, aunque la vida nos había esparcido espléndida, en casi todos los mundos posibles habíamos nacimos nardos, adecuados unos, insólitos otros. Al parecer, dijeron, nos habíamos comportado con la dignidad adecuada. Lo cierto es que todos veníamos cargados de historias, ajenas algunas, y aún había tiempo para resolverlas. Tal y como amaneció, ¿cómo pensar que nos robarían? Al fin sucedió que éramos como dijeron. Llegamos con volados de encaje, amplios, resueltos y acompañados, rociados, compañeros de la aurora blanca. Aún así, hubo que reportarnos, indagar para saber quién era cada cual. No fue fácil porque, aunque todos los golpes recibidos eran igual, no tenían el mismo origen y una frágil historia los cubría. Pero de nuevo las miradas nos identificaron. Horas después, días quizá, supimos que, aunque intentamos llegar desnudos y cubiertos de luz, teníamos los hombros hundidos de soportar recelos, malicias y consejos, de sublimar deseos y habíamos aprendido a contar nuestra historia montados sobre el vaivén del deseo y asumir nuestro futuro inestable. Por eso cuando te vi tan dentro de ti mismo supe que éramos viejos y amigos, y no solo por tanto como preguntábamos, también porque todos éramos, aún, una obra abierta, quien sabe hacia dónde. En todas las ciudades vimos al mismo dios indolente y a sus discípulos bailando sobre el asfalto y saciando el hambre de adolescentes, ciegos de imágenes para poder vivir. Ahora que el tiempo disolvió aquellos escenarios donde fuimos héroes, los dioses, brujas, doncellas, buenos y malos han tomado el camino del olvido, ese indefinido mar del que somos confluyentes. Pegados a todos ellos, a escondidas, se nos van perdiendo jirones de nuestra larga vida, mientras la memoria, tan atenta un día a su patrimonio, intenta rellenar el vacío con nuevas caras extrañas. Puede que también tengan derecho a habitarnos, a huir de la autotélica mirada, del eterno propósito de la utilidad. ¿Deberíamos confirmar la moralidad para ser inmortales contigo? ¿A qué tanta severidad? ¿Dónde estabas cuando caímos? Sigamos, pues.

viernes

TAN BELLOS COMO FUIMOS...

Lentamente nos desplazamos de la vigilia al encanto del sueño,
sin casi mutilarnos, borrando lo que parecían espacios
impersonales, anónimos, largos como continuos barrocos,
de fascinante dialéctica en notas y cuerpos que reducen la conquista
de apóstrofes, hasta quebrar vírgenes veneradas que cubren 
sus vergüenzas con sus sábanas y nuestros deseados cuerpos.
Todo un ritual de futuros. Desde siempre, puntuales llegan cuando
los invocamos y rebeldes se van, nos envuelven danzando como 
un horizonte quebrado de cristales romos por la nostalgia y el silencio.
Al anochecer volvimos al meandro buscando maneras de reintegrarnos
al universo, a la nostalgia y envueltos por el poniente que enrojece
los pórticos. También sus pechos. Son mágicos instantes 
que desplazaban la lujuria, balbuciendo hasta comulgar los 
trasuntos personales que desde el centro cordial, pegados a la historia, 
descubren en la prohibición la complicidad, la licencia, las perversiones
y el hastío. Desde la frescura de la matriz en equilibrio con centro
y con elegancia, nacieron auroras muelles, tatuadas niñas y viejas.
Fue como saber que más allá de tus ojos estabas tú. Y construimos, 
fascinados  por la nada, una residencia de amor, articulada
con el nombre común de cada cosa. Nosotros, tantas veces perdidos
en la volatilidad del norte, ya entonces nos sabíamos mortales.

miércoles

FLUIDOS Y ABIERTOS.

Sin quererlo saber, con el trasunto de tus encantos,
encontramos el placer, el dolor y el oro,
mediante la luz, la sombra y aun el agua
de la que quisimos y queremos beber.
A veces, con lo que sobra al regreso
de las noches blancas y tus años
construimos inducidas obediencias
estrelladas de celos,
pero dicen que es el sino y el complemento,
que desde el abismo
todos buscamos a manotazos, a besos,
y aunque no siempre se consigue,
medio en sombras la luna
y el muchacho semidesnudo,
recordamos tus viejos amores
en los escenarios de la vida,
con el horizonte cubierto de cielo
y el légamo por tu cintura.

jueves

LABERINTO. Textos poéticos. II (Fragmento).

Pero muchos, como hembras deseantes, os rendisteis a sus pies soltando el pareo, el alma en dormida posición, los horizontes perdidos entre tantos increíbles futuros y os abandonasteis al conjuro de sus caprichos, de ajenas convulsiones, de adocenadas esperanzas y sedicentes antojos. Fue un atardecer de matorrales, alfalfa y aguamarina. Una de tantas que tú señalas y yo no recuerdo. Resultaron espacios oscuros, construidos con alambres y frascos de farmacia, estatuas de nieve y sal en el pórtico de cada amor que se anunciaba. Las letanías de los agnósticos fructificaron. Fue cuando nosotros volvimos la cabeza atrás y los curas, amargos como la mujer de Lot, por penitencia habían barrido la misericordia. Tan solo el eclipse que nos ciega abrió un mundo nuevo, inaudito y afortunadamente apátrida.

martes

CASABLANCA.

A hores d’ara els dos sabem que, com sempre, res passa perquè sí
i tot el que vivim deixa traça, potser com el ganivet en l’aigua.
Només cal lamentar que tantes coses no passen quant calia,
sinó quan qui sap qui així ho vol, arrossegant-nos a la tristesa.
Doncs bé; que siga qui vulga. Nosaltres ho intentàrem.
El que mai no podrà ningú, de qualsevol manera que ho miren,
és furtar-nos els records que cuidadosament guardem en la pell,
d’aquelles nits sultanes a les torres de Taraudant,
observant el jardí de les hurís nues, baix la lluna moruna del desert,
i l’albada color or sobre els teus pits, contemplats pels seus ulls blaus.
Ara, com que sembla que la vida vol continuar rodant, insensible,
si tu vols, abans que s’apaguen les faroles i ens demanen comptes el veïnat,
pujarem al tren del futur junts, amb la nostra gent i el seu dol.
En qualsevol cas, estimada Mireia, a nosaltres sempre ens quedarà
la voluntat de seguir vivint arriscadament, al tall de la navalla,
eixugant els dies i les nits, i des d’un llit o sobre la pinassa verda,
mirar el món com dos adolescents que dormen, de nou a Casablanca.

lunes

SEPULCRES.

Sovint, i no tan sols en somnis, però també a plena llum,
tot allò que un dia o una nit, no vam resoldre entre els dos,
potser per por o per amor malentés, de tant en tant torna,
i gaire mai no en el moment oportú, car no sabem manipular-ho.
Ni el fàstic, ni la mirada trist i esgotada que ho rebem quan torna,
ho fan fugir dels nostres presents dies. Sembla una càrrega de per vida
que tracta d’enfonsar-nos, sense donar-nos la possibilitat d’alçar el vol,
de nàixer nova vida enfront de la vella mort. Ve de la mà i amb comandes
de molta gent que diu que mos vol. De vegades, és com un entrebanc
de pedra i trist, de caràcter ferest i tracta de falcar-nos al que érem
per tal de no canviar del seu món ni tan sols allò que vam creure.
Doncs els nostres, són exemples vius, incòmodes, desarticulats.
Vol morir de vell, com sempre s’ha fet, ben arrugat i amb ordre.
La mar no se més que aigua i la nostra vall, terra i pedra, per a ell.
És pla, com el desert mític, eixut com l’espart, ordenat com la mort,
i quan ha d'explicar alguna maldat de les que fa diàriament
busca el pretext del mal de ponent, quan no de l'herència.
És la llei eterna d’Abraham i Job que ens obliga en silenci a servir
la comunitat de la qual es sent més que amo, cacic. Com sempre.
Sempre servir. Pensa que viu amb la veritat. És la veritat.
Ja saps, de la que hem fugit tu i jo amor meu, desesperats.
Però de no res serveix fugir perquè ens persegueixen els fantasmes.
Doncs bé, plantarem cara de nou. I a viure que són dos dies.

“JOSÉ GARÉS CRESPO: desde la luz del Mediterráneo” (Entrevista en CULTURAMAS)

JOSÉ GARÉS CRESPO: desde la luz del Mediterráneo”


Me hubiese gustado presentarles a este gran poeta y luchador desde una ventana del Mediterráneo. Y en cierto punto así es. Sus respuestas del alma viajarán desde allí, aunque están formuladas desde la orilla de una playa atlántica : desde  la luz del Mediterráneo hasta la sombra de los peregrinos.

José Garés Crespo (Alzira, Valencia, España;) escribe desde los veinte años. Fundó la revista de poesía Grama, que apenas alcanzó los seis números pero incluyó firmas como Vicente Aleixandre y Jorge Guillén, entre otros. Tras publicar un primer poemario, abrió una librería con un grupo de amigos a través de la cual entraron en contacto con grupos de la izquierda clandestina, durante los últimos años del franquismo. En septiembre de 1975 fue detenido; estuvo en la cárcel hasta que le amnistiaron en 1977. Estando en prisión publicó un poemario en catalán, Falç sense mà, con un prólogo de Joan Fuster. Fue diputado socialista durante doce años y en 1997 abandonó la vida política.


José Garés



PREGUNTA: ¿ Qué ocurrió con la revista de poesía Grama?

Hubo varios motivos que explican su aparición y corta vida. Por un lado los 60-70 fueron tiempos de muchos  “ismos” en la poesía, bastantes más y desde luego más interesantes de los  que recopiló J. M. Castellet. De manera parecida a como pasó en los 70 en la política, se quería romper con el clasicismo hueco y academicista que habían impuesto los ideólogos del franquismo y la poesía social nació muerta. Los que levantamos Grama, y no sería justo si no señalase a los poetas Hilario Barrero y Rafael Catalá que compartieron la paternidad conmigo, quisimos encontrar un camino propio tratando de huir de lo mucho que de pose tenían unos y otros. El aparecer huérfanos de padre y madre y no formar parte de ninguna bandería de las que por entonces aparecían, desde Espadaña hasta Garcilaso, nos dificultó mucho su difusión en España. Sin embargo, Grama se distribuyó muy bien fuera de España y se guardan ejemplares en las bibliotecas de muchas universidades de EE.UU. Francia, Alemania, gracias a amigos y poetas exiliados. Como suele pasar en este tipo de empresa, fueron los mismos jóvenes poetas, de mano en mano, quienes la dieron a conocer en España. La ayuda de poetas consagrados que participaron como tarjeta de presentación, como fueron los casos que citas fue inestimable. La maestría de Aleixandre, por poner un ejemplo de los que nos empujó a salir, era junto con Guillén, también el necesario enlace vivo con  la generación del 27. Por otro lado, éramos casi adolescentes y con escasos recursos económicos. Aún así, sin apenas hablar de política en sentido fuerte, por el solo hecho de nacer al margen de los escasos canales oficiales, no solo no tuvimos ninguna ayuda, sino que al año de publicarse debimos parecer peligrosísimos para el régimen y nos llegó una carta del ministerio prohibiendo su publicación por “problemas legales” con la correspondiente visita de la Guardia civil. Fue mi primer choque con el mundo oficial. Pese a los escasos números que aparecieron, Grama jugó un papel importante hacia el exterior de España, dando a conocer a muchos poetas jóvenes marginados por el franquismo y hacia dentro traduciendo a poetas  de Italia, Marruecos, EE.UU., Alemania, Francia, URRS, sobre todo publicando a poetas de la vanguardia  de estos países y una amplia muestra de los países  latinoamericanos. Así nos llegaron  poetas hoy consagrados, como Ariel Canzani, Jean Aristeguieta, Olga Orozco, etc.

PREGUNTA: ¿Qué similitudes y /o diferencias hay entre la situación de clandestinidad que tú viviste y la actual ?

Aunque aparentemente no lo parece, las apariencias siempre engañan, en realidad hay bastantes similitudes en los temas de fondo. La principal probablemente es que los poderes que oprimían y explotaban a nuestros pueblos en los 70, y a los que tratamos de desenmascarar luchando entonces  contra el aparato político represor en aquellos años del tardo franquismo obligados a hacerlo en la clandestinidad, son los mismos que actualmente dominan y marcan las leyes y normas con las que debemos comportarnos. Para quienes se han dejado deslumbrar por las pequeñas conquistas conseguidas, la actual crisis y su origen, debería hacerles meditar cuales son los cambios.  Pero al mismo tiempo, las diferencias, sin duda importantes, son que ahora se nos permite manifestarnos, hablar y hasta organizarnos, dentro de un orden, claro. Tal vez sea un punto de vista y supongo que en general, cuando llegas a la madurez y vuelves la vista atrás, el ejercicio de contrastar lo que queríamos conseguir y por lo que se luchaba, con lo conquistado, puede ser, en algunos casos, decepcionante y nos  produzca melancolía. Pero sin duda fue una conquista que valió la pena. La democracia formal, que es la que sufrimos o disfrutamos, no da para mucho más. Lo bien cierto es que los retos pendientes todavía hoy, de democracia económica  y profundización de la democracia política, tengo la impresión que costarán mucho más de conseguir y deberíamos seguir luchando. La lección que deberíamos aprender es que el sistema, a regañadientes, acepta y tolera la libertad para que podamos hablar, incluso en contra del propio sistema, pero que no está dispuesto, ni tan siquiera como intento, aunque sea tímido, a repartir los beneficios económicos y sociales del desarrollo. En otras palabras, les resulta más rentable soportar las manifestaciones, insultos o gritos de los descontentos y explotados que solucionar el siniestro problema que genera la vida fácil de los ricos y la difícil vida de los pobres.

PREGUNTA: Has publicado tres poemarios, en momentos muy diferentes de tu vida: Al pasar;  Falç sense mà y Material de derribo.¿Qué recuerdas de cada uno de ellos y de sus momentos de escritura?

Cada uno de los tres tienen entre sí suficiente tiempo de distancia para que sean, o intenten ser, tres maneras de ver la vida, lo cual, siendo el mismo personaje-autor puede parecer incongruente pero no es, sino todo lo contrario. No se trata de dilucidar el porcentaje que en nuestra forma de ser corresponde a lo genético y cuánto al contexto socio-cultural. Pero sí que la vida cambia, no siempre de manera suave y nos va moldeando de manera que adecuamos nuestros esquemas y valores para sobrevivir, que al parecer es, en todas las civilizaciones, el valor supremo, salvo para los héroes. Así, mientras que el primero es un breve poemario cuyo tema central es aparentemente el amor como descubrimiento, con proyectos y una perspectiva abierta desde el mismo, en el segundo el amor se observa a distancia (los muros de la cárcel por medio) y en el último, Material de derribo, a mi modo de ver el más completo desde esta perspectiva, el amor se contempla como una necesidad en cualquier circunstancia y se sitúa históricamente a través de las múltiples vicisitudes que cualquier enamorado/a pasa a lo largo de la vida. Sin embargo, me atrevo a decir, ninguno de los tres responden a lo que tradicionalmente podríamos llamar poesía amorosa. En mi poesía el amor es como el clima desde y en el que se vive, que como consecuencia, de vez en cuando aparece como objeto de conversación y reflexión, pero que solo es un soporte que sostiene el espejo que nos va reflejando las observaciones, reflexiones y análisis que el sujeto-poeta en cuestión va construyendo según su realidad, amplia y compleja, nace y muere. Por otro lado y respecto a los momentos de escritura, me pasa como a la mujer que está meses gestando y un día, de acuerdo con la luna, en horas pare el fruto. Rumio, pues, mucho y rectifico sobre el papel poco.

PREGUNTA: El poemario , Falç sense mà,¿ fue un acto reivindicativo para mostrar tus señas de identidad?

Falç sense mà es casi una provocación con un alto contenido ético social y menos denso que los otros dos, poéticamente hablando. Se trata de un breve poemario escrito por un preso político desde la cárcel, que pretendía llamar la atención a la opinión pública en momentos en que la sociedad española se sacudía cuarenta años de silencio, represión y miedo, recién muerto el dictador. Según Joan Fuster en su prólogo, aquellos versos, “Que siguen bons o dolents no es el problema. Són, ho repetesc un testimoniatge. L´únic, que jo sàpia, procedent del País Valencià en la llengua del País Valencià. I això ja en justifica l´edició”. Diríamos, pues, que sí, trataba más que de mostrar mis señas de identidad, de gritarlas, especialmente las de luchador antifranquista que, junto a muchos otros, en el 77 seguíamos en la cárcel por luchar contra una dictadora que, formalmente había muerto.

PREGUNTA: Sobre tu última publicación escribe Hilario Barrero: “Material de derribo es sobre todo y ante todo un fascinante libro de amor y sobre el amor, todo envuelto en una reflexión cívico-social-política. En ocasiones en sus poemas el pretexto del poema, la reflexión moral y el tema derivan unos de otros. Un texto que quema y que, arropado por otros nobles materiales, lucha por romper los límites a los que el poeta le ha confinado”.
Recuerdo que en una ocasión hablamos del amor, de sus muchos tipos y de los diferentes amores que puedes sentir por la misma persona . Material de Derribo está compuesto de ochenta y dos poemas de amor. Mi sensación al leerlo es que crees en el amor pero no en el enamoramiento, ¿verdadero o falso?

A partir de cierta edad y con la experiencia de haber vivido varios amores, equivocadamente o no, pero estás en condiciones de encontrar elementos comunes a todos ellos y llegar a la conclusión de que el amor es una actitud, un comportamiento sentimental que en un momento concreto se adhiere a otra persona, tomando cara y nombre, pero que tan misteriosamente como se adhiere, un día se despega y te exige volar hacia otro espacio, o hacia el vacía, en cualquier caso, dejas de compartir. Hablo del amor como patología y adicción. Otra situación distinta aunque mucho más placentera, sensata y humana (más alejada del instinto del animal que nunca dejamos de ser) es el amor que se basa en un aprecio de cualidades objetivables, de convivencia y proyectos de futuro compartidos y en el que el sexo es accidental. En conclusión, creo en el enamoramiento porque lo he sufrido-disfrutado, pero es una situación anímica de alto riesgo a la que conviene acercarse, si fuera posible, con mucha precaución. Un arrebato, por definición, es obnubilación y pérdida de la realidad. Por el contrario, el amor en sentido fuerte, que no explosivo, es probablemente la síntesis sentimental más desarrollada de lo que sintetizamos como humanidad. Tanto el hombre como la mujer, en demasiadas ocasiones confundimos el imperioso instinto que la especie nos exige de procrear, empujándonos a que cumplamos nuestro rol impreso en los genes, recordándonos que somos macho y hembra, con una construcción cultural que es la relación amorosa entre dos personas.

PREGUNTA:¿ Retocarías algún poema de Material de derribo? ¿Por qué?

No, no. Sería caer en el error de pensar que los poemas son propiedad del poeta. Supongo que algo tengo que ver con el que escribió hace tres años esos poemas, pero es objetivamente imposible recordar con exactitud el momento emocional, con sus infinitas implicaciones, que produjo tal o cual poema. Sería casi como coger un poema tuyo y tratar de retocarlo yo. Recordar es siempre reconstruir desde el hoy un momento del que apenas tenemos algún dato en el disco duro de la memoria y que interpretaremos de acuerdo con las circunstancias, emociones y criterios del presente. El recuerdo es siempre una traición interesada a lo que pasó realmente. En este sentido el pasado es un constructo que solo existe como recreación. Una vez publicado un poema, lo más conveniente es dejarlo que haga su vida. Ni siquiera, mediante una perversa intención infanticida, puede el autor borrarlo; siempre habrá algún lector que lo guarde y conozca, que lo haya hecho suyo, con todo derecho, además.

PREGUNTA: Antes de cada poema, en tu última obra, hay una cita literaria, ¿tiene algún significado especial?

Material de derribo es un poemario bastante complejo que ofrece y sugiere diversas lecturas, aunque perfectamente puede leerse con una lectura lineal, atendiendo a lo que cada poema explicita de acuerdo con un significado convencional, desde el punto de vista semántico. Incluso saltándose la primera lectura  de algunas de las imágenes y metáforas recurrentes que, aunque relacionadas con el tema central, tienen vida propia, poéticamente hablando. Pero al mismo tiempo cada poema es un juego, en algunos casos una provocación, pero no gratuita porque permite conectar lo que parece como tema central del poema con el contexto social y poético del autor. En el mismo sentido, las citas de otros autores que encabezan los poemas no son un toque culturalista, como han señalado algunas críticas publicadas, sino una llave que nos permite relacionar el poema, con un contexto socio-cultural, en algunos casos alejados por siglos del momento en que se concibe Material de derribo. El juego que se pretende con una titulación de los poemas que huye del sentido tradicional, que en general trata de, con una palabra o frase, sintetizar el significado del poema, es el de enlazar el título, los versos citados, la época y su autor, reconstruido históricamente por nuestros coetáneos y el contenido del poema que debe extraerse de una lectura al margen, todo lo cual permite una lectura pluridimensional. Finalmente, el contenido del poema, el juego referencial que propone el título y el situacionismo que sugiere la cita que encabeza el poema, todo ello está contemplado en la imagen que resalta el título, Material de derribo, el cual, sin duda hace referencia al material utilizado en la composición material del libro (palabras, acentos, imágenes, sentimientos, etc) así como los recursos formales (citas, títulos, etc) de los que el poeta echa mano como material ajeno, usado una y mil veces por otros y que mediante el juego que inició, con menos rigor, el surrealismo y el pop-art, de deconstrucción y reconstrucción pretender un poemario que en el colmo del atrevimiento, el poeta llama suyo. ¿Se puede hablar, pues, en rigor de un poeta-autor? Es sin duda un tema interesante teóricamente hablando, saber cuál puede ser en nuestros días la función del poeta, enclavado como suele estar entre la utopía de querer decir lo propio y exclusivo, con el material sobado y destruido por tantos otros. En el poemario Material de derribo, el título, la cita que sigue y el texto del poema es un todo cuyo contenido se crea acumulativamente y cuyo significado brota del conjunto.

PREGUNTA: José, ¿ qué te quita el sueño?

Que insondables secretos guarda tu sonrisa y cómo tanta gente es capaz de vivir sin saberlo.

Los ochenta y dos poemas que componen el libro dan cuenta de una obra profunda, que aspira a la trascendencia afirmándose en la respiración cotidiana de la pasión.