lunes

LA HEURÍSTICA DEL CENTINELA

También en aquellos tiempos heroicos
vimos sonreír a los ciegos, bailar a los cojos
y cantar a los mudos. Adolescentes,
amamos los cuerpos, mientras los dioses
dormían a la sombra de las abadías.
Hoy, apenas mercenarios de la libertad,
centinelas del nexo entre la vida y la muerte,
nos llega una palabra, dos a lo sumo,
y sonreímos al saber que son los brotes
de aquella semilla que resiste en nuestro valle.