lunes

ELEGÍA INDULGENTE.


Todos los placeres son buenos, pero no todos nos corresponden”
Epicuro..
Tanto fugaz verano, tantos cuerpos observados y perdidos en el verde marco, pegado detenidamente a la esperanza, corta por impura y avivada. La vida que una vez más descarrila, disparatada y puta. Pero no, sexo no, biofilia. Magia si queréis. Cegado el flujo del deseo del objeto del deseo, ¿dónde la aventura, el mito, los símbolos, la furia que rompimos, la fascinación que emerge recelosa de lo justo? Pareciera que duerme la hembra y su gozo, resuelta y aprendida, acomodada al nido que maduró el macho dispensado, tan apocado y racional. ¿Quién nos salvará del miedo, inapropiadamente dormidos en la prometeica metáfora que fue el orgasmo? Así fue que perdimos el norte, el origen del proverbio, entreverado el canto, extraviados en el cuerpo a cuerpo, atollada la historia. ¿Acaso era posible amarte sin poseerte, acariciar tus pechos sin absorberlos? Aun así, eras sutil hasta conseguir un amor eterno y perverso, efímero, divertido. Como la eterna variedad de los veranos en expansión que preceden y avivan el otoño. Ahora, después de algunos años y cuarenta días, en el nuevo cruce de caminos, la misma mirada nos volvió a tentar, o tal vez fue, tan solo, una nueva y prolongada maldad de Jehová. Pero no llamo a tu puerta, no. Llamo a la de todos, aunque en el intento pierda parte de tu sonrisa, tan única como imposible. Digo que, en esta brega, qué importa nuestra historia y sus evidencias evocadas, aquellas que no encontraron nombre, que no las metáforas muertas, ni los enigmas inesperados que ordenaron las desavenencias entre tus labios y tus besos. Tantas cuantas alegorías fueron en la luz del último día, todas, despiertas bajo el solano a las puertas de Alejandría, buscan poseer tus, ay, largos días de gozo y pena.

domingo

LA VALL.

La vall ès llarga, rugosa i fèrtil. A la tardor, els seus fruïts
son durs, saborosos i comunals, com els pits de la meua amant.
En un extrem tancat pel ciment, aquell que mira l´altiplà,
el Cister l’obri al mar per l´áltre, mentre vigila la seva luxúria.
Diverses muntanyes grises, cobertes de matolls verds i pins secs,
cremen i naixen cada estiu, simulant una orgia mil•lenària
de la que, no sempre, es salva l’home, i si ho fa, gairebé humiliat.
Però el multicolor Mediterrani torna a l’amagatall de sempre.
Cada poqueta nit, la il•lusió es renova i el futur es salva amb el llevant.
Potser perquè la meva gent no coneix la transcendència.

jueves

LA LUZ DEL AMANECER SE DESPIDE EN EL CREPÚSCULO.

“Entre vivir y narrar existe siempre una separación, por pequeña que sea।
La vida se vive, la historia se cuenta”
Paul Ricoeur.

Fuiste hija antes que madre,
también descanso y refugio.
Todo se hizo en ti agua,
fuego y aire, antes que tierra.
Aún hoy, de puerto a puerto,
navegamos juntos, nos besamos
y tu mirada es un destello de esperanza.
Adherido a mi piel quedó
tu último ruego, cerca tu voz.
Temerosa y confiada,
como la rosa abierta del verano,
recuerdo que llegaron muchos
en auxilio de lo idéntico
y ejerciste de tierna con tu amado.
Querías parar el mundo.
Solo los inocentes intentaron olvidarte
sin haberte amado, sin saber
la luz que absorbías,
la ubicuidad de tus caricias,
la larga sombra que proyectabas
sobre tus retoños y ausencias.
Se disipó la murga de la trompetería
y te llegó la paz, la irrenunciable,
la compañera, la del último viaje,
cuando la venganza quiebra
y transciende el olvido.
Hoy, también en un lecho,
pero más ancho, me ronda tu recuerdo,
tus arrugadas manos,
el beso que aún guardo
y me cubre tu cuidado
para caminar por la luz que mengua,
envuelto por una bandada
de preguntas sin respuesta.
Hoy, la tierra, madre, huele bien.
Hace frío. Llueve.
El mundo deja de crecer
y perdimos la última palabra.

EL RECUERDO, QUE NO LA PIEDRA, ES ETERNO.

“Cuando estamos dentro de nosotros mismos, como si fuera
a través de un espejo, corremos el riesgo de perdemos en nuestro
inconsciente.”
Marshall Mcluhan.


Ahora quedan vientos, montes,
sonrisas y huérfanos los silencios,
la memoria vencida se pierde
en la meditación de la mirada en precario.
Fue el tiempo que amablemente
nos fue venciendo
y apenas nos quedó el frágil beso
y la vorágine de los adioses de tus manos,
del sol lunar.
Tú siempre fuiste la que trajo la luz,
la bonanza, la semilla,
la suavidad a los disturbios,
la vorágine de la paz.
Todavía hoy no sé, cuando cierro los ojos,
dónde duermes,
si hay retorno en nuestras vidas,
si tienen fin las tinieblas,
si deja de crecer la congoja.

sábado

NUNCA FUIMOS FORMALITOS HIJOS DE DIOS.

"Les trobades
van perdre la llum en la mirada."
A.Martínez i Ferrer.



Una noche de estas deberíamos hablar
de nuestro exilio, de la nostalgia y del oleaje,
de las cadencias del polen sobre mi gente,
del barullo de la magia de aquel tiempo,
de la indiferencia con que nacimos.
¿O tal vez prefieres hablar del final de la aventura,
del futuro que construimos huyendo de la orfandad,
del esfuerzo y el asombro, de la libertad concedida,
saber del origen del desgarro de nuestra sonrisa?.
Las aguas de aquel río, hoy seco, cuantas
desnudeces y amores limpios nos mostraron,
acariciados por aquella hermosa niña furcia y virgen.
Cogidos de las tardes, danzamos tantos deseos
que todavía hoy, balbucientes escalofríos
reverberan mi espacio, corroen las renuncias
y amenazan sus bordes con el pudor y el recato.
¿Cómo abandonar ahora el derecho a postular?.