Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2019

CERCA DE ALEJANDRÍA.

¿Acaso era posible amarte sin poseerte, acariciar tus pechos  sin absorberlos, rellenar tus ausencias sin saber su hondura?  Todos mis amantes lo fueron después de derrotarlos, desnudos  y perdidos en un rincón de la alcoba. Aun así, eras sutil  hasta conseguir un amor eterno y perverso, efímero, divertido.  Como la eterna variedad de los veranos en expansión  que preceden y avivan el otoño. Ahora, después de algunos años  y cuarenta días, en el nuevo cruce de c aminos, la misma mirada  nos volvió a tentar, o tal vez fue, tan solo una nueva  y prolongada maldad de Jehová. Pero no llamo a tu puerta,  no. Llamo a la de todos, aunque en el intento pierda parte  de tu sonrisa, tan única como imposible. Digo que,  en esta brega, qué importa nuestra historia y sus evidencias  evocadas, aquellas que no encontraron nombre, ni metáforas  muertas, ni los enigmas inesperados que ordenaron  las desavenencias entre tus labios y tus besos y el mendrugo  de pan que mantenía tersa tu