jueves

PERO, ¿HIJOS DE QUIEN?



            Por entonces se trataba de querer ser mediante la voluntad de estar.
Y así tuvimos que llorar, angustiados por la duda, después de tantas 
miradas oblicuas. Pero, no es que hubiera muerto, era que tan solo
 pasaba a ser un sueño confuso de mí mismo, inocente y desaparecido
 en las infinitas moléculas, de extraños rostros que pacientes esperaban 
formar un nuevo cuerpo infantil, un día. Habría que decir que no siempre 
la vida ha sido un desierto y tendría que confesaros que me he dedicado 
a cosas importantes, justo por donde, más pronto que tarde, nos perdemos. 
Como sabes, me lo hizo ver Magritte y su A friend of order.
Hace tanto tiempo que llegaron sus veleros sin banderas ni armas
Venían llenos de gente de lucha y miseria, y en la cara el dolor
de los cantos morunos, apátridas. Nos dieron poco tiempo para esconder
nuestros ríos, rehogar los bosques y esconder nuestra larga memoria.
Poco más pudimos  hacer. contemplarlos bajo el dulce sopor de agosto
y fornicar con todos, consintiendo que eligieran el sexo que querían
que fuéramos y darles a conocer las mil caras del placer, revueltos entre
requiebros y quebrantos, esperando que la misma aventura los trajo
un día de sol, otro  de tormenta se los llevara lejos. Pero ya nunca 
supimos de quien éramos hijos, ni si teníamos  historia, ni de dónde veníamos. 
Todavía hoy, documentalmente libres, miramos su herencia extrañados
y de frente. Hacía poco tiempo que habíamos dejado aquella curva maldita,
onde todo lo que fue nuestro se desvaneció sin el fruto del placer, del coito
libre de la selva, la ausencia de ataduras, y tampoco el consuelo de sembrar
tu vientre en barrecha. Así fue que me dormí entre tus piernas ¿Cómo no
perdernos en la maraña de madres sin hijos y extraviar a dios en las
sinuosidades de la apologética Hallelujah.What a wonderful world.

lunes

VINIENDO DE AQUEL LARGO VIAJE A NUESTROS ORÍGENES.

Pudo ser el principio de un largo y sinuoso encuentro, aunque
fue un desiderátum, un eclipse lunar. Como ahora sabemos,
la sonrisa de los penitentes es el cuerpo excesivo, la búsqueda
de la evanescencia y desde la paz el miedo vuelve cada primavera
como una nueva adolescencia hambrienta. Entonces teníamos,
con el infierno de frente, ternura sórdida y oculta bajo el horizonte.
Era la puerta por donde huíamos de viejas alcobas con cerrojos,
sin sol, y de las miradas temerosas del contraluz. Alertas y atentos
por si fuera necesario, extendidos a secar los corazones, éramos
amantes de los inciertos futuros que proyectaban la libertad, pisada
durante largos años de sombras. Y cierto; era tan peligroso latir
que encogidos nos cubríamos con sacrílegos sombreros, cánticos
y oraciones vacías desde el fondo de la marisma de la duda.
El señor dormía y las urgencias ciegas transitaban por los campos.
Quién sabe en qué rincón aparecimos, como si fuéramos los dos
un dasein dejado de la mano de Heidegger, adornado con el exacto
testimonio del poeta fronterizo, rumiante entre las sombras.
Todo como un presagio, con tus manos insomnes, y sin saber
qué hacer con la juventud que fue mi refugio, para mi piel.
Tiempo después, a destiempo, me di cuenta que la admiración
que profesaba hacia algunos no era más que el oculto deseo
de ser poseído. Los espacios imprudentes, como fueron aquellos
besos que iluminaban la sonrisa de mis labios, quién sabe quién
ahora los gana y nos pierde, pues tu ausencia nos deja limpios
como un mar sin barcos, como la noche enamorada del día
y las olvidadas nubes del tiempo, el campo infinito o el corazón
sin desvaríos. Todo eran secuencias de naturaleza muerta
(Omnia mors aequo) para nosotros, mientras que el fascio
ensalzaba a Giotto. Si quieres o no, aunque millones de seres
pululen y sobrevivan, también ahora, nosotros cada día,
aventureros como somos, iniciamos la pelea buscando
quién sabe qué, hasta que fatigados de vivir, invadidos
por la tristeza concluyamos que todos los caminos conducen
al lugar de dónde venimos huyendo. ¿Qué podemos hacer?
De hecho cuando no sueño no está claro si soy hijo, padre,
hombre o mujer; y sabes que puedo ser tu hombre, si quieres
tu mujer, la puta excelente, el amante del pene de hidra,
incluso tu madre. Desde el origen del mundo soy la fuente
del placer y nací para cubrir todos los deseos que dan la luz
a tus impresiones y raíces a tus sentimientos y a nuestras ansias
que dormirán satisfechas hasta la muerte en nuestros brazos.
Tal vez si fuera posible ser la parte que me falta y poder quererme,
de repente las refrescantes sugerencias funcionales de tu diseño
desenvuelto y el confortable encanto de tu transparencia,
casi nunca armónica con mis deseos, nos sentiríamos como
una zarabanda, al menos como unas suaves xaconas de Tomasso.
Quizá, porque los motivos florales y alocados que rizan
el encaje de tu lencería suman la espalda a tus pechos y muestran
tus delirios, o porque la depurada línea que sondea el perfil

inquieto de tus muslos son las columnas que nos mantienen vivos.

domingo

PERO MCLUHAN NO LEYÓ A PELLEGRINI.

Nunca sabremos si fue el amor o la palabra que lo nombra,
pero contemplamos la travesía como un amor provisional.
Tú desde el recuerdo, yo desde la esperanza. Como siempre,
fui un aborigen de la pena y el hambre. Fue tu blusa,
niebla sin piel, como el día corto, enojado y deseante,
como la propia noche leve del asombrado moribundo gris,
la que se acomodó a tus pechos y desató un requiebro,
eludiendo tu sonrisa, y la libertad en precario de la estancia
donde vinieron a reposar nuestras prófugas identidades.
Algo sucedió, desmedido y tosco, la tarde que rozó tu verbo
la serenidad del último beso, la luz que la sal refleja.
Establecimos contornos, distancias, y quedamos frente a frente;
las pasiones obscenas viajaron como agua a la deriva,
temerosas, rebeldes, acopiando aprecios, referentes veladas,
y tu adiós fue tan plano que no volvió, segó el horizonte.
O puede que, de nuevo prójimo, solo fui un atavío invernal.

jueves

SATURNO Y LA TRAVESÍA DEL SINAIA

«Porque no es lo que importa llegar solo ni pronto
sino llegar con todos y a tiempo».
León Felipe

La envidia de la muerte os va tragando y devora
mis recuerdos. Es como si me despertase trenzado
y a caballo del cansancio, las miradas tránsfugas
y la vigilancia del beso que duerme, de la caricia
que reiteradamente muere dormida, insensible.
Tanta mar por medio, dueños de las tres dimensiones
os dejaron desnudos frente al odio de la vida,
del llanto y las candilejas, abriendo el debate.
¿Cómo separar lo que hicisteis de lo que sentíais,
tan libres fuisteis? Qué titánicos quedan hoy
vuestros hechos y mis palabras qué pobres, pero
aún sois el contrafuerte de nuestra vida, el aderezo
imprescindible, y vuestro destierro nos deja como
una caricia que golpea y nos invita, nos devuelve
a los orígenes, a la obscenidad del sufrimiento,
al dolor de la brasa, sangre cuajada, oscuro fermento
de nueva vida frente al leviatán enajenado, mutilado.
Sois la supervivencia del mito que vuelve en cada parto.

miércoles

HOMENATGE A MIGUEL HERNÁNDEZ

Ahir, 28 de Març va ser l'aniversari de la mort de Miguel Hernández. Tal vegada no es pot fer més del que es fa per part dels responsables polítics i socials. Són mals temps per a aquesta classe de reivindicacions i homenatges. Jo reconec que em rellisquen molt els aniversaris de tot tipus, que els meus records i sentiments circulen una mica eixelebrats i sense data, Però per múltiples motius, Miguel ha sigut i segueix de company en moltes circumstàncies que van més de la seua obra poètica. Però en aquesta ocasió he de confessar que en llegir ahir que era el seu aniversari, vaig recordar un poemilla que vaig escriure en la presó, quan tenia l'edat a la qual va morir Miguel, de manera que ho he rescatat per als qui no ho coneixíeu.


Estimat Miguel,

Fa una estona han tocat silenci
m´he quedat sol a cel.la.
Van a fer-te un homenatge.
Estudiosos poetes eloqüents parlaran de la teua obra
i cobriran la teua vida.
Xicots entusiasmats et deixaran flors
i potser et dedicaran una plaça al teu poble.
Ja veus, van a coronar-te.
Discursos, estudis, homenatges, records, dedicatòries...
T´ha arribat la glòria Miguel, la glòria.
Als homes sense adjectius els fan un monument
o els fiquen a la presó.
Tan se val.
Mentrestant, els ramats que tu cuidaves
i les terres que jo he solcat
sembla que son dels mateixos.
Fins i tot, les presons són les mateixes i els que les moren també.
Ja saps el que passa.
Paraules, paraules, paraules... i musiquetes.
No t´enfades i acut, si pots.
No tot serà xanguet.
Des de la presó,

un abraç, Miguel.

jueves

Del Big Bang al Big Crunch. (A la recerca del subjecte perdut) ( Fragment II).

Ja sé que allò que és nostre són els mims rivetejats 
que púdica cobreixesamb una brusa llarga de punt blau xinés de cisa americana, i que no cal desesperar si no arribem al vell èxtasis. Ja veus, tot això nosaltres que tant ens vam voler. doncs no sempre, ja ho saps massa bé, la forma es conforma al fons de manera que siguen 
la teua meitat i la meua gana la recerca de tot allò complementari, mes enllà de la teua pell, 
i no passar mai a ser record ni futur, solament llum. 
El tresor verge que guarda els teus secrets, recobert 
de normes, atrinxerat en fronteres desapassionades, transcendint inhibicions, propiciant l'assalt més enllà 
de la invasió que planegem, cada pas de cada dia, 
sobre els confins del teu reducte per què l'herència 
de futur administrés la possessió com si ella fos la sorra verge d'ocre translúcid i tu,encara excessivament dona, fores un dia deessa bruixa, després mare i amant 
i encara que et resisteixes, verge inconscientment gestant i promíscua.