lunes

LA MEMORIA Y EL VERBO.

Sí, fue una aventura abandonar la cuna y encontrarnos,
en el instante cero de nuestra historia, envueltos y escondidos
en las dimensiones ocultas, hasta intuir que, para saber de ti,
tan lejos tus besos, tuve que amar a tu dilecto, descanso
de tus labios. Qué delirio de verbo y qué largo el camino
para tan corto proyecto. Fueran tantos saltos meditados,
del sentido a la significación, que no hay códigos, ni tan sólo
coincidencias en el amaneramiento de un mismo origen
y quizás te buscarás un día en la roca, el agua o el aire.
Ningún miedo. Dónde sea que quieras andar, el final será
tan imprevisible y triste como una pasión farragosa,
resuelta a morir de vieja, reconfortada por el deseo, la mentira,
y el secreto  de confesión. Los cementos tiernos que unen. 

1 comentario:

Mamen dijo...

El verbo, el silencio, el acto, la búsqueda....
Nos alejamos y nos encontramos.
Cada uno, a veces, se equivoca o sólo se deja llevar.
Precioso.