jueves

EL RECUERDO, QUE NO LA PIEDRA, ES ETERNO.

“Cuando estamos dentro de nosotros mismos, como si fuera
a través de un espejo, corremos el riesgo de perdemos en nuestro
inconsciente.”
Marshall Mcluhan.


Ahora quedan vientos, montes,
sonrisas y huérfanos los silencios,
la memoria vencida se pierde
en la meditación de la mirada en precario.
Fue el tiempo que amablemente
nos fue venciendo
y apenas nos quedó el frágil beso
y la vorágine de los adioses de tus manos,
del sol lunar.
Tú siempre fuiste la que trajo la luz,
la bonanza, la semilla,
la suavidad a los disturbios,
la vorágine de la paz.
Todavía hoy no sé, cuando cierro los ojos,
dónde duermes,
si hay retorno en nuestras vidas,
si tienen fin las tinieblas,
si deja de crecer la congoja.

1 comentario:

Annabell Manjarrés Freyle dijo...

Hablando de recuerdos.
Yo quiero que regresen los buenos recuerdos.
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