viernes

JOCS DE FOLÍA PARA VIOLA DE GAMBA.

“Solamente sé que los caminos
de retorno están cerrados”
Celso Emilio Ferreiro

Sin que nadie nos diese una explicación,
observamos que el horizonte ya no huía,
las dádivas de cada día quedaban prisioneras
en el recinto del amor, se dormían,
y entre las manos, como una naranja violeta,
sus muslos nos sorprendieron, deslizándonos,
cogidos del vértigo en ruinas,
del amor a la desesperanza.
Siempre creímos que habíamos ganado
la batalla de qué era la verdad,
pero la hambruna nos dice que perdimos
al decidir quien la administraba.
Fue como cuando, atentos a lo que nos dicen,
olvidamos lo que callan, o las palabras ausentes
que ordenan las instancias del universo y del barrio.
Algunos, los más valientes, conjuraron los poderes
para evitar las prohibiciones
y a despecho de la rabia,
fuimos nómadas en nuestra tierra,
fugitivos de nuestra casa.
Vaciaron el significado y nos dejaron
la rutina de la palabra que nos precede.
Limpiamos con miel y aceite las huellas,
pero quedan las alucinaciones y el llanto,
todo lo que llega desde donde los muertos
guardan la memoria y alimentan el futuro.
Aun así, hemos sobrevivido,
fue suficiente unir la sonrisa y el almendro,
la palma y el alacrán, la luz y la mirada
y tantas cosas que nacen al nombrarlas,
la suave mesura del código babélico,
la nota musical que nos convocó,
el conjuro de las sílabas del desierto,
el eterno abrazo de los vivos y los muertos,
la estación lila donde vive el poema y el recuerdo,
y la redención del orden que nace del caos.

4 comentarios:

Jon Jonenjur dijo...

Hola José:

Lamento que debas lidiar con esos recuerdos, tanto como me alegro de que en eso se haya convertido esa fatal experiencia, en un recuerdo. En cualquier caso cualquier palabra que pueda decirte, de duelo o consuelo siempre sonará hueca ante el tamaño de ese suceso, mejor no añadir nada.
Gracias por el enlace del vídeo que me has dejado, no lo conocía, ha sido muy interesante y como me comentaste me ha ayudado a completar la experiencia en la que me había adentrado al escribir el poema.

Un abrazo, amigo...

Efigênia Coutinho dijo...

la suave mesura del código babélico, la nota musical que nos convocó,
el conjuro de las sílabas del desierto, el abrazo de los vivos y los muertos,
la estación lila donde nace el poema y la redención del orden que nace del caos.

GOSTO DE LER ESTE BLOG, ENTENDO MUITO BEM O ESPANHOL,
Efigênia Coutinho
Escritora

Annabell Manjarrés Freyle dijo...

Después de la revolución, llega la poesía. Un arma poderosa que no parece cambiar el mundo que nos rodea, pero si el único que nos gobierna.. nuestra alma.

Después de las revoluciones llega un orden sospechoso, en que ya no somos, "ahora soy" y es lo único que importa.

Todos los esfuerzos valen la pena, todos los cambios son influenciados por ellos.

Vi Gawain dijo...

Jo, me encanta este poema. Y con cita de mi paisano, para más inri.

http://www.youtube.com/watch?v=uUeLAF54m_U
Disfruta de la folía que sale de los dedos del genial Savall.

Un beso.