¿DESDE DONDE NUNCA ESTUVIMOS?
Es cierto que apenas nos lo propusimos, como si el perfil de un cuerpo no fuera con nosotros. Pero al menos después de recibir las embestidas ciegas del adolescente, deberíamos saber que cada mirada abre una disyuntiva de cielos posibles y requiere un esfuerzo igual al afán de supervivencia y de emancipación, que abre escenarios para los encuentros. Demasiados intentan a hurtadillas y aun con sacrificio, reinstaurar la tradición, la que fue nuestra, después tuya y ahora se difumina en las noches. Pero cuando el deseo se rinde de soportar la máscara, obliga a una aproximación privilegiada, por inusual, en el entorno de tu cuerpo proclive al ámbito amoroso, de donde nace todo cuanto medir y besar se puede. Siempre con subalternidad hasta hoy, hemos tratado de adquirir la tutela prevaleciente, pero enamorados de cuanto ansiábamos. Hemos intentado lo justo y lo necesario, como cuando al anochecer nos apetece contemplar la luna y desnudos salimos po...