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HOMENATGE A MIGUEL HERNÁNDEZ

Ahir, 28 de Març va ser l'aniversari de la mort de  Miguel  Hernández. Tal vegada no es pot fer més del que es fa per part dels responsables polítics i socials. Són mals temps per a aquesta classe de reivindicacions i homenatges. Jo reconec que em rellisquen molt els aniversaris de tot tipus, que els meus records i sentiments circulen una mica eixelebrats i sense data, Però per múltiples motius,  Miguel  ha sigut i segueix de company en moltes circumstàncies que van més de la  seua  obra poètica. Però en aquesta ocasió he de confessar que en llegir ahir que era el seu aniversari, vaig recordar un  poemilla  que vaig escriure en la presó, quan tenia l'edat a la qual va morir  Miguel , de manera que ho he rescatat per als qui no ho coneixíeu. Estimat Miguel, Fa una estona han tocat silenci m´he quedat sol a cel.la. Van a fer-te un homenatge. Estudiosos poetes eloqüents parlaran de la teua obra i cobriran la teua vida. Xicots ent...

Del Big Bang al Big Crunch. (A la recerca del subjecte perdut) ( Fragment II).

Ja sé que allò que és nostre són els mims rivetejats  que púdica cobreixes amb una brusa llarga de punt blau xinés de cisa americana, i que no cal  desesperar si no arribem al vell èxtasis. Ja veus, tot això nosaltres que tant  ens vam voler. doncs no sempre, ja ho saps massa bé, la forma es conforma  al fons de manera que siguen  la teua meitat i la meua gana la recerca de tot  allò complementari, mes enllà de la teua pell,  i no passar mai a ser record ni  futur, solament llum.  El tresor verge que guarda els teus secrets, recobert  de normes, atrinxerat en fronteres desapassionades, transcendint  inhibicions, propiciant l'assalt més enllà  de la invasió que planegem, cada  pas de cada dia,  sobre els confins del teu reducte per què l'herència  de futur  administrés la possessió com si ella fos la sorra verge d'ocre translúcid i tu, encara excessivament dona, fores un dia deessa bruixa, després m...

DEL BIG BANG AL BIG CRUNCH. (A la recerca del subjecte perdut) (Fragment)

Aleshores dorms nu i com prostituït, i com el pacient Job, prefereixes que Jehovà tinga raó i malviure baix la falda del mascle que et proveeix d’un rosegó, d’una carícia o d’un pene. Però vam descobrir al fons de les nostres pupil-les, des de l'encaix perfecte dels nostres cossos, curulls per l'acompliment de l'amor, conjugat en besada i el ritual gemec, sense sospites ni garanties, de tu a tu devorant-nos, cobrint la pell de pètals captius i flors del taronger, fins que l'aurora dissol les ombres i engalana la teua cara. Tot, amb tal de reconèixer-nos .

DE REPENTE, LA VIDA.

Siempre supimos que sería difícil conocer un poco más de nuestro mundo sin saber de sus raíces y pertenencias. Lo creímos tan nuestro que apenas lo vivíamos, diferentes como somos, incluso cuando no hay tiempo para saber por qué nos perdemos en las diferencias y sus contrarias. La sospecha de aquel mundo posible, siempre a mano, ha trastornado nuestra quietud y aún sugiere que generemos la suerte que diese noticia, no de lo que éramos, que jamás nunca lo hemos sabido, menos aún de buscar la frontera entre las excepciones y las reguladas normas. ¿Había lugar? A duras penas, de lo que queremos ser. Humilde dialéctica. O pacientes roces con los que construimos nuestra inercia.

LAS DELICIAS SOBREVENIDAS.

Nadie nos dio permiso para vivir a oscuras y deslizarnos suaves sobre los recuerdos, motivados y estimulados a emprender el esfuerzo. ¿Quién pudo perdonar a nadie sin sumergirse? Por eso abrimos la puerta a la hipocresía, a la apariencia, reforzamos y estilizamos la mentira, abrazándonos a la corrupción y al vicio (para qué negarlo, nos pudo el morbo) y así encontrarnos con tantas razones nobles para seguir viviendo y ninguna para morir.

TRADICIONES.

Quieren morir de viejos, como siempre se ha hecho, muy arrugados y con orden. La mar no es más que agua y el valle, tierra y piedra. Son  planos, como el desierto mítico, enjutos como el esparto, ordenados como la muerte y pretenden tener una larga vida. Cuando tienen que explicar alguna maldad, de las que hacen diariamente, buscan el pretexto del mal de poniente, cuando no de la herencia. Es la ley eterna de Abraham y Job que nos obliga en silencio a servir a la comunidad de la cual se sienten más que amos, caciques. Nacen, se aparean y mueren con su verdad, la de siempre, inmensa, inagotable , de la que huimos desesperados. Y nos persiguen como fantasmas. Nunca quisimos ser ellos, ni tampoco eludirlos, para no matarlos.

LA MEMORIA Y EL VERBO.

Sí, fue una aventura abandonar la cuna y encontrarnos, en el instante cero de nuestra historia, envueltos y escondidos en las dimensiones ocultas, hasta intuir que, para saber de ti, tan lejos tus besos, tuve que amar a tu dilecto, descanso de tus labios. Qué delirio de verbo y qué largo el camino para tan corto proyecto. Fueran tantos saltos meditados, del sentido a la significación, que no hay códigos, ni tan sólo coincidencias en el amaneramiento de un mismo origen y quizás te buscarás un día en la roca, el agua o el aire. Ningún miedo. Dónde sea que quieras andar, el final será tan imprevisible y triste como una pasión farragosa, resuelta a morir de vieja, reconfortada por el deseo, la mentira, y el secreto  de confesión. Los cementos tiernos que unen. 

TESTIGOS.

Había razones de toda índole y énfasis para vivir. Por eso cuando te vimos, tan dentro de ti mismo, ambos supimos que éramos amigos y viejos. Y no solo por tanto como nos preguntábamos, también porque todos queríamos, aún entonces, ser una obra abierta. Quien sabe hacia dónde. Así tan formales, comprobamos el contenido y la pertinencia del testimonio abierto de quien, tan insensato como estratega, tuvimos que amar, virgen y somnoliento sobre el burdel de la vida. Guerra de posiciones, diría la profesora, molesta, despreciando la periferia y la extensión del amor. ¡Tantos y tan heterogéneos caminos para llegar aquí¡

EN EL URINARIO.

Cada vez es más incierto que la historia nos enseña a vivir. Durante centenares de siglos nos habéis hablado del mundo, de cuanto nos rodea y desconocíamos. Iniciamos así un largo camino hasta saber las formas y las entrañas de todo lo que nos podía interesar para sobrevivir. Desde el más distante punto de luz del infinito universo hasta esta pequeñísima bacteria que me contempla, asustada, por si meo encima y provoco su diluvio universal. Todo lo habéis perfectamente ordenado y cuantificado. ¿Y os asustáis si ahora nos miramos, hablamos de nosotros, y nos preguntamos: quién soy, qué hago aquí, a qué he venido y dónde voy? Se diría que sois dioses. O puede que solo amos.

SOLIPSISMES LOW COST (I)

Fa temps arribaren velers sense bandera ni armes. Venien plens de gent, de lluites i misèries i en la cara arrossegaven el dolor i la mirada dels apàtrides. Ens van donar poc de temps per tapar els nostres rius, ofegar els boscos i amagar la memòria. Poc més vam poder fer que contemplar el dolç sopor de les tardes d'agost, fornicar amb alguns d'ells i consentir que triaren a canvi de qui sap què. La mateixa aventura que els dugué un dia de sol, un altre de tempesta se'ls emportà. Mai sabérem de qui eren fills, ni si tenien història, ni d'on venien. Aleshores els miràrem estranyats; però gaire mai no ens atrevirem a mirar-los als ulls. Potser perquè només feia dies que havíem deixat aquella corba en la qual tot es va esvair. Van poder tastar el fruït del plaer del coit de la selva, de l'absència de lligams i del vellíssim sembrat a barreja. Encara que pogué ser el principi d'un llarg encontre, fou just un de...

EL RIESGO DE LA DIVINIDAD.

Hubo sus más y sus menos. Recuerdo que al mirarnos, alguien comentó que, aunque la vida nos había esparcido espléndida, en casi todos los mundos posibles habíamos nacimos nardos, adecuados unos, insólitos otros. Al parecer, dijeron, nos habíamos comportado con la dignidad adecuada. Lo cierto es que todos veníamos cargados de historias, ajenas algunas, y aún había tiempo para resolverlas. Tal y como amaneció, ¿cómo pensar que nos robarían? Al fin sucedió que éramos como dijeron. Llegamos con volados de encaje, amplios, resueltos y acompañados, rociados, compañeros de la aurora blanca. Aún así, hubo que reportarnos, indagar para saber quién era cada cual. No fue fácil porque, aunque todos los golpes recibidos eran igual, no tenían el mismo origen y una frágil historia los cubría. Pero de nuevo las miradas nos identificaron. Horas después, días quizá, supimos que, aunque intentamos llegar desnudos y cubiertos de luz, teníamos los hombros hundidos de soportar recelos, malicias y consejos...

TAN BELLOS COMO FUIMOS...

Lentamente nos desplazamos de la vigilia al encanto del sueño, sin casi mutilarnos, borrando lo que parecían espacios impersonales, anónimos, largos como continuos barrocos, de fascinante dialéctica en notas y cuerpos que reducen la conquista de apóstrofes, hasta quebrar vírgenes veneradas que cubren  sus vergüenzas con sus sábanas y nuestros deseados cuerpos. Todo un ritual de futuros. Desde siempre , puntuales llegan cuando los invocamos y rebeldes se van, nos envuelven danzando como  un horizonte quebrado de cristales romos por la nostalgia y el silencio. Al anochecer volvimos al meandro buscando maneras de reintegrarnos al universo, a la nostalgia y envueltos por el poniente que enrojece los pórticos. También sus pechos. Son mágicos instantes  que desplazaban la lujuria, balbuciendo hasta comulgar los  trasuntos personales  que desde el centro cordial, pegados a la historia,  descubren en la prohibición la complicidad, la l...

FLUIDOS Y ABIERTOS.

Sin quererlo saber, con el trasunto de tus encantos, encontramos el placer, el dolor y el oro, mediante la luz, la sombra y aun el agua de la que quisimos y queremos beber. A veces, con lo que sobra al regreso de las noches blancas y tus años construimos inducidas obediencias estrelladas de celos, pero dicen que es el sino y el complemento, que desde el abismo todos buscamos a manotazos, a besos, y aunque no siempre se consigue, medio en sombras la luna y el muchacho semidesnudo, recordamos tus viejos amores en los escenarios de la vida, con el horizonte cubierto de cielo y el légamo por tu cintura.

LABERINTO. Textos poéticos. II (Fragmento).

Pero muchos, como hembras deseantes, os rendisteis a sus pies soltando el pareo, el alma en dormida posición, los horizontes perdidos entre tantos increíbles futuros y os abandonasteis al conjuro de sus caprichos, de ajenas convulsiones, de adocenadas esperanzas y sedicentes antojos. Fue un atardecer de matorrales, alfalfa y aguamarina. Una de tantas que tú señalas y yo no recuerdo. Resultaron espacios oscuros, construidos con alambres y frascos de farmacia, estatuas de nieve y sal en el pórtico de cada amor que se anunciaba. Las letanías de los agnósticos fructificaron. Fue cuando nosotros volvimos la cabeza atrás y los curas, amargos como la mujer de Lot, por penitencia habían barrido la misericordia. Tan solo el eclipse que nos ciega abrió un mundo nuevo, inaudito y afortunadamente apátrida.

CASABLANCA.

A hores d’ara els dos sabem que, com sempre, res passa perquè sí i tot el que vivim deixa traça, potser com el ganivet en l’aigua. Només cal lamentar que tantes coses no passen quant calia, sinó quan qui sap qui així ho vol, arrossegant-nos a la tristesa. Doncs bé; que siga qui vulga. Nosaltres ho intentàrem. El que mai no podrà ningú, de qualsevol manera que ho miren, és furtar-nos els records que cuidadosament  guardem en la pell, d’aquelles nits sultanes a les torres de Taraudant, observant el jardí de les hurís nues, baix la lluna moruna del desert, i l’albada color or sobre els teus pits, contemplats pels seus ulls blaus. Ara, com que sembla que la vida vol continuar rodant, insensible, si tu vols, abans que s’apaguen les faroles i ens demanen comptes el veïnat, pujarem al tren del futur junts, amb la nostra gent i el seu dol. En qualsevol cas, estimada Mireia, a nosaltres sempre ens quedarà la voluntat de seguir vivint arriscadament, al tall de la navalla, ei...

SEPULCRES.

Sovint, i no tan sols en somnis, però també a plena llum, tot allò que un dia o una nit, no vam resoldre entre els dos, potser per por o per amor malentés, de tant en tant torna, i gaire mai no en el moment oportú, car no sabem manipular-ho. Ni el fàstic, ni la mirada trist i esgotada que ho rebem quan torna, ho fan fugir dels nostres presents dies. Sembla una càrrega de per vida que tracta d’enfonsar-nos, sense donar-nos la possibilitat d’alçar el vol, de nàixer nova vida enfront de la vella mort. Ve de la mà i amb comandes de molta gent que diu que mos vol. De vegades, és com un entrebanc de pedra i trist, de caràcter ferest i tracta de falcar-nos al que érem per tal de no canviar del seu món ni tan sols allò que vam creure. Doncs els nostres, són exemples vius, incòmodes, desarticulats. Vol morir de vell, com sempre s’ha fet, ben arrugat i amb ordre. La mar no se  més que aigua i la nostra vall, terra i pedra, per a ell. És pla, com el desert mític, eixut com l’...

“JOSÉ GARÉS CRESPO: desde la luz del Mediterráneo” (Entrevista en CULTURAMAS)

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“ JOSÉ GARÉS CRESPO: desde la luz del Mediterráneo”   Por:   Chus Sanesteban Iglesias. Me hubiese gustado presentarles a este gran poeta y luchador desde una ventana del Mediterráneo. Y en cierto punto así es. Sus respuestas del alma viajarán desde allí, aunque están formuladas desde la orilla de una playa atlántica : desde  la luz del Mediterráneo hasta la sombra de los peregrinos. José Garés Crespo  (Alzira, Valencia, España;) escribe desde los veinte años. Fundó la revista de poesía  Grama,  que apenas alcanzó los seis números pero incluyó firmas como Vicente Aleixandre y Jorge Guillén, entre otros. Tras publicar un primer poemario, abrió una librería con un grupo de amigos a través de la cual entraron en contacto con grupos de la izquierda clandestina, durante los últimos años del franquismo. En septiembre de 1975 fue detenido; estuvo en la cárcel hasta que le amnistiaron en 1977. Estando en prisión publicó un poemario en catalán,  ...

LABERINTO V (Fragmento)

¿Cómo huir de los besos tras el cortejo,de las emputecidas caricias de las viudas de los hombres caídos, de las flores y escenarios obscenos donde se vende una patria más, tantas como hay? ¿Cómo conocerla sin construirla al mismo tiempo, tal como os amáis conforme renacéis y os morís? ¿Acaso existe nada antes de darle nombre? Somos como tantos dioses que crean el mundo dando el nombre a cada cosa y el tiempo necesario para que se observen y se reconozcan iniciando el amontonamiento de los recuerdos.

LABERINTO II (fragmento)

Abrimos nuevas esperanzas y ornamentos, galaxias tan viejas como incandescentes, amores que nos abocan al desamor y aún al desbarajuste (como si Kant no hubiese ajustado todo minuciosamente), pero sin rabia, natural como cicatrizan las heridas abiertas en el cuerpo, con ramitas de hierbabuena y salivilla sobrante de una felación virgen (como siempre) que, con las últimas campanas, triste nos anuncia una subterránea lágrima para demostrar que lo inmediato no es lo más cercano y nuestra rebeldía también es contra la condena de ser libres.

BALANCE PROVISIONAL.

Siempre supimos que sería difícil conocer más de nuestro mundo sin saber de sus raíces y pertenencias, pero somos diferentes, incluso cuando apenas hay tiempo entre una diferencia y la contraria. La sospecha de aquel mundo posible trastornaba nuestra quietud y sugería que generáramos el espectáculo que diese noticia, no de lo que éramos, que apenas lo sabíamos, de lo que queríamos ser. Y no pudimos. Nadie nos dio permiso para vivir a oscuras y deslizarnos sobre los recuerdos. Nunca se lo perdonaremos a nadie. Por eso abrimos la puerta a la hipocresía, a la apariencia, reforzamos y estilizamos la mentira abrazándonos a la corrupción y al vicio (para qué negarlo, nos pudo el morbo) y así encontrarnos. Y siguió abierto el reto. ¿Por qué no dejarse amar? Había que complicar y entrecruzar las vías de acceso al pensamiento y a la belleza, cambiar el contenido de ésta. Pero humanos a fin de cuentas, dimos espacio al remordimiento, a la culpa y a la penitencia, a las cosas realmente impo...